viernes, 19 de febrero de 2010

CAPÍTULO 12: DECLÁRASE QUÉ COSA SEA PACIENCIA Y LA LUCHA CONTRA EL APETITO. El Alma:

CAPÍTULO 12: DECLÁRASE QUÉ COSA SEA PACIENCIA Y LA LUCHA
CONTRA EL APETITO.
El Alma:

1. Señor Dios, a lo que yo echo de ver, la paciencia me es muy necesaria; porque en
esta vida acaecen muchas adversidades. Pues de cualquiera suerte que ordenare mi
paz, no puede estar mi vida sin batalla y sin dolor. Jesucristo:

2. Así es, hijo; pero no quiero que busques tal paz, que carezca de tentaciones, y no
sienta contrariedades. Antes cuando fueres ejercitado en diversas tribulaciones, y
probado en muchas contrariedades, entonces piensa que has hallado la paz. Si dijeres
que no puedes padecer mucho ¿cómo sufrirás el fuego del Purgatorio? De dos males
siempre se ha de escoger el menor. Por eso, para que puedas escapar de los tormentos
eternos, estudia sufrir con paciencia por Dios los males presentes. ¿Piensas tú que
sufren poco o nada los hombres del mundo? No lo creas, aunque sean los más
regalados.

3. Pero dirás que tienen muchos deleites y siguen sus apetitos, y por esto se les da
poco de algunas tribulaciones.

4. Mas aunque fuese así, que tengan cuanto quisieren, dime, ¿cuánto les durará?
Mira que los muy sobrados y ricos en el siglo desfallecerán como humo; y no habrá
memoria de los gozos pasados. Pues aun mientras viven no se huelgan en ellos sin
amargura, congoja y miedo. Porque de la misma cosa que se recibe el deleite, de allí
frecuentemente reciben la pena del dolor. Justamente se procede con ellos; porque así
como desordenadamente buscan y siguen los deleites, así los disfrutan con amargura
y confusión. ¡Oh! ¡Cuan breves, cuan falsos, cuan desordenados y torpes son todos!
Mas por estar embriagados y ciegos no discurren: sino a la manera de estúpidos
animales, por un poco de deleite de la vida corruptible, caen en la muerte del alma.
Por eso tú, hijo, no sigas tus apetitos y quebranta tu voluntad. Deléitate en el Señor, y
te dará lo que le pidiere tu corazón.

5. Porque si quieres tener verdadero gozo, y ser consolado por Mí
abundantísimamente, tu suerte y bendición estará en el desprecio de todas las cosas
del mundo, y en cortar de ti todo deleite terreno, y así se te dará copiosa consolación.
Y cuanto más te desviares de todo consuelo de las criaturas, tanto hallarás en Mí más
suaves y poderosas consolaciones. Mas no las alcanzarás sin alguna pena, ni sin el
trabajo de la pelea. La costumbre te será contraria; pero la vencerás con otra
costumbre mejor. La carne resistirá; pero la refrenarás con el fervor del espíritu. La
serpiente antigua te instigará y exasperará: pero se ahuyentará con la oración, y con el
trabajo provechoso le cerrarás del todo la puerta.

del libro "Imitación de Cristo", de Tomás de Kempis

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