viernes, 19 de febrero de 2010

CAPÍTULO 9: TODAS LAS COSAS SE DEBEN REFERIR A DIOS COMO A ÚLTIMO FIN. Jesucristo:

CAPÍTULO 9: TODAS LAS COSAS SE DEBEN REFERIR A DIOS COMO A
ÚLTIMO FIN.
Jesucristo:

1. Hijo, yo debo ser tu supremo y último fin, se deseas de verdad ser bienaventurado.
Con este propósito se purificará tu deseo, que vilmente se abate muchas veces a sí
mismo, y a las criaturas.
Porque si en algo te buscas a ti mismo, luego desfalleces, y te quedas árido.
Atribúyelo, pues, todo principalmente a Mí, que soy el que todo lo he dado.
Así, considera cada cosa como venida del Soberano Bien, y por esto todas las cosas
se deben reducir a Mí como a su origen.

2. De Mí sacan agua como de fuente viva el pequeño y el rico; y los que me sirven de
buena voluntad y libremente, recibirán gracia por gracia.
Pero el que se quiere ensalzar fuera de Mí o deleitarse en algún bien particular, no
será confirmado en el verdadero gozo, ni dilatado en su corazón, sino que estará
impedido y angustiado de muchas maneras.
Por eso no te apropies a ti alguna cosa buena, ni atribuyas a algún hombre la virtud,
sino refiérelo todo a Dios, sin el cual nada tiene el hombre.
Yo lo di todo, Yo quiero que se me vuelca todo; y con todo rigor exijo que se me den
gracias por ello.

3. Esta es la verdad con que se destruye la vanagloria.
Y si la gracia celestial y la caridad verdadera entraren en el alma, no habrá envidia
alguna ni quebranto de corazón, ni te ocupará el amor propio.
La caridad divina lo vence todo, y dilata todas las fuerzas del alma.
Si bien lo entiendes, en Mí solo te has de alegrar, y en Mí solo has de esperar; porque
ninguno es bueno sino sólo Dios, el cual es de alabar sobre todas las cosas, y debe ser
bendito en todas ellas.

del libro "Imitación de Cristo", de Tomás de Kempis

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