viernes, 19 de febrero de 2010

CAPÍTULO 37: DE LA PURA Y ENTERA RENUNCIA DE SÍ MISMO PARA ALCANZAR LA LIBERTAD DEL CORAZÓN. Jesucristo:

CAPÍTULO 37: DE LA PURA Y ENTERA RENUNCIA DE SÍ MISMO PARA
ALCANZAR LA LIBERTAD DEL CORAZÓN.
Jesucristo:

1. Hijo, déjate a ti y me hallarás a Mí. Vive sin voluntad ni amor propio, y ganarás
siempre. Porque al punto que te renunciares sin reserva, se te dará mayor gracia.
El Alma:

2. Señor, ¿cuántas veces me renunciaré, y en qué cosas me dejaré?
Jesucristo:

3. Siempre, y a cada hora, así en lo poco como en lo mucho. Nada exceptúo, sino que
en todo te quiero hallar desnudo. De otro modo, ¿cómo podrás ser mío y yo tuyo, si
no te despojas de toda voluntad interior y exteriormente? Cuando más presto hicieres
esto, tanto mejor te irá; y cuanto más pura y cumplidamente, tanto más me agradarás
y mucho más ganarás.

4. Algunos se renuncian, pero con alguna excepción no confían en Dios del todo, y
por eso trabajan en mirar por sí. También algunos al principio lo ofrecen todo; pero
después, combatidos de alguna tentación, se vuelven a sus comodidades, y por eso no
aprovechan en la virtud. Estos nunca llegarán a la verdadera libertad del corazón puro
ni a la gracia de mi suave familiaridad, si no se renuncian antes haciendo del todo
cada día sacrificios de sí mismos, sin lo cual no están ni estarán en la unión con que
se goza de mí.

5. Muchas veces te dije, y ahora te lo vuelvo a decir: Déjate a ti, renúnciate y gozarás
de grande paz interior. Dalo todo por el todo: nada busques, nada exijas; está
puramente y sin dudar en Mí, y me poseerás. Serás libre de corazón y no te ofuscarán
las tinieblas. Encamina todos tus esfuerzos, deseos y oraciones al fin de despojarte de
todo apego, para seguir así desnudo a Jesús desnudo, morir para ti, y vivir para Mí
eternamente. Entonces se desvanecerán todas las vanas imaginaciones, las
perturbaciones malas, y los cuidados superfluos. Entonces también desaparecerá el
temor excesivo y morirá el amor desordenado.

del libro "Imitación de Cristo", de Tomás de Kempis

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