viernes, 19 de febrero de 2010

CAPÍTULO 39: QUE EL HOMBRE NO SEA IMPORTUNO EN LOS NEGOCIOS. Jesucristo:

CAPÍTULO 39: QUE EL HOMBRE NO SEA IMPORTUNO EN LOS
NEGOCIOS.
Jesucristo:

1. Hijo, encomiéndame siempre tus negocios, y yo los dispondré bien y
oportunamente. Espera mi voluntad, y sentirás provecho.
El Alma:

2. Señor, de muy buena gana te encomiendo todas las cosas, porque poco puede
aprovechar mi cuidado. ¡Ojalá que no me ocupasen mucho los acontecimientos que
me pueden venir, sino que me ofreciese sin tardanza a tu voluntad!
Jesucristo:

3. Hijo, muchas veces el hombre negocia con ahínco lo que desea; mas cuando ya lo
alcanza, comienza a pensar de otro modo, porque las aflicciones no duran mucho
cerca de una misma cosa; sino que nos llevan de una cosa a otra. Por lo cual no es
poco dejarse a sí mismo, aun en las cosas pequeñas.

4. El verdadero aprovechar es negarse a sí mismo; y el hombre negado a sí es muy
libre y está seguro. Mas el enemigo antiguo y adversario de todos los buenos, no cesa
de tentar; sino que de día y de noche pone graves asechanzas para precipitar, si
pudiere, al incauto en el lazo del engaño. Velad y orad, dice el Señor, para que no
entréis en tentación.

del libro "Imitación de Cristo", de Tomás de Kempis

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